El experimento del contacto visual

¿Quiere su perro comunicarse?

Durante un periodo de tiempo de varios días, averigüe con cuanta frecuencia y en qué ocasiones muestra su perro interés por usted, o bien si es que lo muestra. Si el perro tiene confianza e interés en sus acciones, buscará por sí solo el contacto visual. Y si usted le devuelve la mirada para entrar en comunicación con el perro, debe hacerlo de manera consciente y deducir una información. Dé siempre a entender a su perro que ha notado su mirada, por ejemplo, mediante la señal de «sigue andando» o «acércate», o algo similar. El contacto visual merece una recompensa.

El perro está sentado a su lado mirando algo, no a usted, con interés.contacto-visual-perro

Quédese quieto, de pie, a su lado, hasta que le mire brevemente, porque tarde o temprano le mirará. En el momento en que le mire, siéntese y haga un gesto claro de « ¡vamos allá!». Entonces puede usted, por ejemplo, echar a correr, dar vueltas, desacelerar el paso, dejarlo que vaya un rato a su lado, hacer que se siente y, a continuación, dejarlo otra vez que se vaya con un «corre». ¿Qué aprende de esta manera el perro? Que cada vez que busca el contacto visual, ocurre algo. Si no pasa nada que le interese a su perro, dejara de buscar el contacto visual.

 

IMPORTANTE: El perro necesita un compañero social, pero solo se abrirá a quien le haga caso y en quien se vea reflejado por su propia conducta.

 

El contacto visual como tarea.

Anime a su perro con un gesto amable y unas palabras motivadoras para que se le acerque. Poco antes de que llegue, dé media vuelta de modo que el perro tenga que rodearle para poder establecer contacto visual. Entonces es el momento apropiado para darle una golosina o invitarlo a jugar. La toma de contacto ha de ser siempre una experiencia positiva para el perro. Procure de vez en cuando que el contacto visual se prolongue, retrasando el momento de la recompensa mediante otras tareas interesantes que requieran contacto visual.

Variante: Deje que su perro le traiga algo y dé media vuelta justo antes de que regrese con el objeto. Así matara dos pájaros de un tiro. Por una parte, el perro se olvidara de presentarse ante usted con el objeto con aires de imposición, y buscara el contacto visual porque sabe que éste es recompensado. Ahora puede usted incluso cambiar la comida por el objeto, lo que cultivara su conducta instintiva de asegurar el objeto. Esto transmite al perro, por otra parte, que también se puede acercar con un objeto sencillamente porque siempre es estupendo acercarse a usted.

¡Entre en contacto!

Si la persona de referencia no hace caso al perro por falta de interés, por falta de tiempo o porque el hombre no percibe o no sabe descifrar lo que le comunica el perro, llegará un momento en que para éste ya no tendrá sentido esforzarse por una toma de contacto. Entonces puede ocurrir que usted lleve tanto tiempo ignorando el ofrecimiento de entrar en contacto con su perro, que éste ya no se tome ninguna molestia por usted. ¡Si tal es el caso, será porque lo ha aprendido de usted!

Habrá llegado a la conclusión de que usted no quiere comunicarse con él. Y a partir de entonces reducirá claramente sus ofrecimientos de entrar en contacto y se dirá: «Vale, pues entonces me lo monto yo solo». Aun en ese caso, ¡nunca es tarde! En cualquier momento puede iniciar la comunicación con su perro. Cualquier paseo o cualquier día ofrece oportunidades para despertar de nuevo su interés.

 

CONTACTO VISUAL: Al perro hay que darle una oportunidad para que busque por si solo el contacto visual con el hombre, pero procure también que el perro solo mire hacia otro lado cuando usted haya dado por concluido el contacto visual.

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